Lev Shestov, inédito: “Apoteosis de lo infundado”


Reblogueado en WordPress.com

Origen: Lev Shestov, inédito: “Apoteosis de lo infundado”

Anuncios

Reflexiones incompletas: Libertad y locura


No son tan ajenas una de la otra como podría pensarse en un primer momento. Y no hablo simplemente de la libertad que cree poseer aquel a quien todos llaman loco. Todo lo aprehensible, a lo que tenemos acceso, lo que avistamos y podemos tomar, es siempre susceptible de ser apoderado por nosotros; es decir, podemos ser dominadores de ello. Siendo así, no cabe hablar de libertad. Lo que hace posible que podamos aprehender algo es la facultad de razonar (ratio). ¿Podemos decir entonces, que únicamente lo que escapa a la razón es verdaderamente libre?

Las categorías propias de la ratio son necesariamente límites, dentro de los cuales se mueve (ahí sí) “libremente” el pensamiento. Cada una de esas reglas le sirve para orientarse y dirigirse. Posibilita además esa maravillosa cualidad de compartición. Todo pensamiento sujeto a unas mismas categorías podrá ser primero expresado y luego comprendido.

Sin embargo, salta a la vista que toda norma es una prohibición. Así también las categorías. En el lenguaje, por ejemplo, si empezamos a cambiar la estructura gramatical de una frase, así como a desajustar la concordancia entre la conjugación del verbo y el sujeto que realiza la acción, estaremos violentando ciertas “prohibiciones” o normas, adquiriendo una mayor libertad en detrimento de su comprensibilidad.

Hay, no obstante, una diferencia cualitativa entre el lenguaje y el pensamiento. Como hemos visto en el ejemplo, las normas gramaticales y de otra índole que rigen el lenguaje compartido por los hablantes de una misma lengua pueden ser tomadas en cuenta o, simplemente, dejadas de lado. A su origen, más o menos arbitrario, se le une la aplicación siempre voluntaria (porque se supone que queremos, al usarlas, ser comprendidos por otros). A diferencia del lenguaje, el pensamiento no parece susceptible de saltarse las normas que rigen su configuración. Es más, su constitución, su formación, parece estar sujeta irremediablemente al cumplimiento obstinado de toda una serie de categorías que llamamos lógico-racionales.

Todo pensamiento, incluido el que llamamos presuntamente libre, se forma siempre por conexión con otros pensamientos (derivados de experiencias, etc.) hacia atrás (pasado), en el presente (inputs) y hacia el futuro (deseos, hipótesis, etc.). Por lo tanto un pensamiento nunca surge espontáneamente sino que debe su aparición y supervivencia a otros pensamientos que han servido como νόμος. Pero no se debe únicamente a una limitación hipervinculante, sino que su propia estructura atiende, además, a normas lógicas (mayoritariamente de carácter silogístico).

En ocasiones, cuando todo esto se intenta (voluntariamente) perturbar, cabe la posibilidad de aparición de un nuevo lenguaje, como en algunos casos la poesía. Y aunque puede ser en apariencia transgresor y renovador en cierto sentido, no se está logrando una ruptura real de ninguna categoría o norma, sino que simplemente se están empleando límites diferentes a los comúnmente aceptados pero que no dejan de estar en conexión con ellos, muy probablemente de manera inconsciente (lo que le otorga precisamente la apariencia de ruptura y transgresión). Este tipo de pensamiento (que da lugar a ese lenguaje subversivo) sigue estando encajonado; sigue siendo esclavo…¿o se ha liberado por completo?

La Filosofía, por Gilles Deleuze


Gilles Deleuze: “La filosofía no sirve ni al Estado ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a… http://t.co/2mVhSSdC

El Pensamiento de la Muerte II: acción y sentido


Al final de la primera parte hay una apresurada relación del Pensamiento de la Muerte en tanto aniquilador de sentido. Se trata en esta ocasión de intentar acotar los límites de esta afirmación.

Toda acción, todo movimiento se torna baladí, pues qué importancia podría tener si al siguiente movimiento ya no será más; y el pensamiento, en tanto apropiación y proyección, es también movimiento y participa por ello de su mismo destino.

La plena conciencia de la muerte hace imposible el vivir. Vivir es propiamente actuar; es movimiento. El actuar persigue siempre un logro; que en última instancia dota de sentido al actuar (ya sea alcanzado o no) Sigue leyendo

Acercamiento a la orientación filosófica


Puede que muchos de los que hemos pasado por una facultad de Filosofía hayamos tenido la impresión, en alguna ocasión, de que lo que allí se cuece no es más que un juego de intelectuales. Con la modernidad y la instauración de las universidades el pensamiento filosófico se ha retirado él mismo de la vida (particular, social y política) para refugiarse en su torre de marfil. Es cierto que no ha faltado quien ha reafirmado el papel transformador del pensamiento teórico. O que algunas ramas como la ética parecen tener una repercusión más directa con el mundo -del que indudablemente se nutre. Pero no dejan de ser reflexiones alejadas del conflicto vital. Sigue leyendo