La digestión del rap


Esta micro-reflexión surge a raíz del libro de Goffman La contracultura a través de los tiempos. En él se insinúa en uno de los últimos capítulos –probablemente por la época en que se gestó- la debilitación del rap como movimiento contracultural. Goffman hace un repaso de los inicios apolíticos de este movimiento hasta llegar al gangsta rap de finales de los 80 y principios de los 90. Justo ahí situaríamos el mayor impacto contracultural (Public Enemy llegó al #1 de la lista Billboard), denunciando la situación aventajada de una minoría y los todavía presentes retazos de discriminación como en el caso de Rodney King. El gangsta rap, con NWA a la cabeza, fue un poco más allá “riéndose” incluso de esto, pero de ahí pasó a una caída desenfrenada hasta hoy. La denuncia de las injusticias sociales fue absorbida por la cultura dominante como una denuncia aborrecida por repetición. De manera un tanto barata, ha sido éste el único grito de protesta que se le atribuye al movimiento rap: la defensa o apología de una subcultura y un rechazo paralelo a toda clase de acomodación de la clase media. En definitiva, una crítica social. Paradójicamente, como también señala Goffman, el rap más actual parece situarse o brotar de un capitalismo egoísta (representado por cualquier superestrella americana del momento). Para tratar de enmendar esta supuesta degeneración han aparecido otros submovimientos como el “rap intelectual” que no es más que una contracultura que se enfrenta a la contracultura del rap (de la contracultura del rap absorbida por la cultura), como por ejemplo en España Flowklorikos. Aunque por otra parte, sigue subsistiendo a duras penas un movimiento que conserva algo aún de fuerza contracultural, como el rap de tintes políticos de Dead Prez. Sigue el camino trazado por el rap-denuncia-social pero elevándolo a un plano casi revolucionario, y es en ese punto donde supone cierta “amenaza” (aunque esto es muy cuestionable) para la cultura dominante. De resto el panorama es calcado al anticipado por Goffman: un movimiento, el rap, totalmente impotente como contracultura. Una digestión practicamente improductiva.

Nota:

GOFFMAN, K.: La contracultura a través de los tiempos. Anagrama, 2005. Pp. 470-474.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s